Ciclo de vida del pelo Copy

De forma muy muy muy general el pelo tiene un ciclo aproximado de 180 días de crecimiento y 180 días para la caída, en este último queda dentro del folículo piloso retenido, sin crecer, hasta que muere y el pelo nuevo lo empuja y lo desprende.

El ciclo se divide en tres fases principales:

  • Anágeno
  • Catágeno
  • Telógeno

En la primera fase, anágeno, el folículo piloso es completamente funcional y el pelo está “creciendo”.

En la fase catágeno, el pelo se mantiene aparentemente estable, pero el folículo empieza a atrofiarse poco a poco, el crecimiento se enlentece.

En la fase telógeno o también llamada de reposo, no existe ningún crecimiento. Aquí ocurre 2 fases que generan curiosidad por saber que es lo que realmente pasa; Si el folículo piloso no llega a desarrollar actividad, entonces estamos frente a una fase kenógeno en la cual el folículo queda vacío por un tiempo o quizá de por vida.

Contrariamente si entra en actividad entonces comienza a formarse una nueva matriz pilosa que lograra desarrollarse y consecuentemente va a expulsar al pelo que aun no ha caído completamente, esta acción tiene por nombre exógeno.

El tiempo de cada uno de estos ciclos varía de un individuo a otro, por causas exógenas y/o endógenas:

  • Edad
  • Aval genético
  • Sexo
  • Alimentación
  • Salud física o psíquica

La muda del pelaje varía específicamente por razones:

  • Raciales
  • Ambientales
  • Exposición a la luz solar
  • Temperatura ambiente

Por otra parte sus características fenotípicas:

  • Color
  • Longitud
  • Forma
  • Textura
  • Proporción
  • Densidad
  • Posición

Varían esencialmente por la carga genética y posteriormente por agentes externos, como el cuidado o la alimentación.

Comprender la composición del manto de cada una de las razas e interpretar la identidad particular que caracterice a los individuos mestizos es la herramienta básica que debe tener un peluquero a la hora de programar su trabajo sobre una mascota en particular, ya que cada tipo de combinación exigirá diferentes técnicas de trabajo.

Cada individuo tiene sus tiempos para estas fases, incluso en el mismo individuo se pueden presentar variaciones.

La explicación más aceptada es basándose en las fases de crecimiento del pelo, si el individuo por alguna razón está pasando por una fase telógena larga, la solución es darle tiempo para que el ciclo avance y cuando vuelva a fase anágena el pelo volverá a crecer.

Rasurar el pelaje del perro expone la piel y por tanto el folículo se ve expuesto a cambios radicales de temperatura, existe la posibilidad de atrofiarse (kenógeno) por un arreglo inadecuado.

El rasurado demasiado corto nunca es la solución ideal, primero porque hay más posibilidades de que nosotros mismos, con el corte atrofiemos el folículo y precipitemos una entrada en la fase telógena y otra porque si dejamos un largo “adecuado”, aunque se produjera esta alopecia, la piel estaría protegida igual porque nos hemos asegurado de dejar un mínimo de pelo.

También las glándulas sebáceas, las glándulas sudoríparas apocrinas y folículo piloso (anexos cutáneos) se alteran y desencadenan problemas en la piel y en el pelo.

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