Etología Aplicada Copy
La Etología aplicada surge como una nueva disciplina hace relativamente poco tiempo. A partir de que Hafez, en el año 1962, escribiera un libro exclusivamente dedicado al comportamiento de animales domésticos surge un interés en la aplicación de las ciencias del comportamiento a la producción animal.
Hurnik y colaboradores, en el año 1985, definen la etología aplicada como: “el estudio del comportamiento animal orientado hacia fines principalmente utilitarios”.
La etología aplicada ha realizado muchos aportes a otras ciencias y esto puede verse en el creciente interés por el bienestar animal o la conservación.
Los campos de aplicación de la Etología aplicada pueden ser:
- Conservación de la fauna salvaje.
- Control de plagas.
- Producción animal.
- Uso de animales para la investigación. Etc
Se ve que la Etología Aplicada constituye un campo de trabajo extenso y heterogéneo en la actualidad en el que participan investigadores procedentes de diversas áreas científicas. Las áreas científicas que pueden participar en la Etología aplicada son las siguientes:
- Biología.
- Veterinaria.
- Psicología.
- Zootecnia.
Se puede aplicar en los siguientes lugares:
- Zoológicos.
- Industria farmacéutica.
- Centros de investigación.
- Agricultura
- Industria pesquera, piscifactorías.
- Ganadería.
- Centros de recuperación de fauna salvaje.
- Etc.
La metodología etológica permite obtener datos relevantes para conocer las necesidades de mantenimiento de los grupos animales y el nivel de bienestar de los mismos, de forma no invasiva.
A continuación se van a tratar con más detalle los campos de aplicación principales de la etología: producción animal, conservación de la fauna salvaje, control de plagas y uso de animales para investigación.
Etología aplicada a la producción animal
El uso de animales como fuente de recursos no es algo actual, los hombres desde sus inicios obtenían sus alimentos de los animales. De ellos se pueden obtener tanto alimentos como compañía.
A la hora de elegir una especie para un determinado objetivo, ya sea la producción de alimentos, como animal de compañía o para el adiestramiento, un factor a tener en cuenta es el comportamiento.
Se pueden seleccionar especies en función de lo que se quiera obtener de ellas. Por ejemplo para la producción de carne, los ganaderos prefieren animales dóciles, fáciles de manejar, que puedan mantenerse en sistemas de cría intensivos.
También se pueden seleccionar aquellas especies que muestren una gran habilidad para aprender a realizar tareas. Esto es importante principalmente para el uso de los animales como animales de compañía. Un ejemplo típico es el adiestramiento de perros lazarillos para ayudar a las personas ciegas.
La dominancia social es uno de los aspectos comportamentales que más repercute sobre la producción animal. Se define como dominancia a la situación aprendida y predecible donde se establece una prioridad de acceso a los recursos. Para indicar esta dominancia, los animales pueden presentar algunos caracteres tales como la presencia de cuernos, un peso elevado, etc.
El conocimiento de la conducta de los animales puede contribuir a la supervivencia de éstos. En las ganaderías se está mostrando especial interés en el comportamiento animal, ya que se ha visto que al considerarlo, se pueden alcanzar mejoras en el rendimiento de la producción.
La aplicación de la Etología a la producción animal se centra principalmente en los sistemas intensivos de producción de alimentos (carne, leche, etc.). También estudian los impactos que producen sobre el rendimiento animal y la calidad del producto los sistemas de confinamiento, el transporte y el manejo previo de los animales. También se puede aplicar el conocimiento del comportamiento animal en los programas de alimentación y de reproducción, así como para disminuir la aparición de enfermedades.
- Alimentación
En cuanto a la alimentación, la conducta se puede ver afectada por ritmos diurnos y factores sociales. En bovinos y ovinos, se pueden ver alteraciones en los patrones de alimentación, como en el caso de los ovinos que durante el mediodía disminuye hasta un 50% el pastoreo. Se ha visto que estos animales prefieren pastos largos. Es decir, dependiendo de la especie se presentan unas pautas de alimentación u otras. Por lo que es importante comprender estos comportamientos a la hora de escoger una determinada especie para su explotación.
También es importante tener en cuenta que la mayoría de especies utilizadas en la explotación ganadera son especies gregarias, que disminuyen su consumo de alimento cuando son separados del resto del grupo.
También hay que tener en cuenta, a la hora de alimentar a estos animales, el fenómeno de competencia. Algunas animales pueden perder peso cuando se alimentan junto a animales adultos (Wagnon, 1995).
- Reproducción
El comportamiento reproductivo de los animales destinados a la producción de alimentos va a depender de muchos factores. Las conductas reproductivas dependen principalmente de los estados hormonales y de la percepción sensorial por lo que su desarrollo se va a ver afectado por varios factores: mecanismos neuronales, hormonas, feromonas, etc.
Se ha visto que el estímulo visual tiene gran importancia en el comportamiento reproductivo. La duración de la luz también influye y se ha visto que algunos animales llevan a cabo su actividad reproductiva cuando el periodo de luz diurna es largo, es decir, cuando aumenta el número de horas de sol. En ovejas y cabras ocurre lo contrario, su actividad reproductiva es mayor en la época del año donde la cantidad de luz al día es mínima.
Otro factor que influye en el comportamiento reproductivo es la estimulación auditiva. Se ha visto que influye también en la relación madre-recién nacido (Fraser y Broom, 1997).
Los cambios de temperatura pueden influir en la conducta reproductiva de los animales. En algunos machos, el aumento de la temperatura puede provocar una disminución de la libido.
Se ha visto que la presencia de animales dominantes, la dieta, el estrés, etc., pueden modificar la conducta del animal y de este modo repercutir en la reproducción.
- Sistemas de confinamiento
Un aspecto importante a la hora de elegir el lugar de confinamiento de la especie elegida para la producción animal es conocer el espacio mínimo que requiere un animal en función de su especie y de su edad, ya que un lugar inadecuado puede repercutir en la producción.
También es importante la adecuación y el control ambiental de las instalaciones en ganadería. Atendiendo a esto se pueden encontrar dos situaciones distintas:
– Por una lado, que las instalaciones, de acuerdo con las condiciones climáticas del área en que se localice la explotación ganadera, no precisen de disponer de alojamientos cerrados, siendo suficiente la provisión de resguardos naturales o pequeños cobertizos como protección frente a las inclemencias meteorológicas, como pueden ser viento, lluvia, temperatura o insolación excesivos.
– Por otro lado, que se necesiten instalaciones cubiertas. En tal caso, los animales deberán tener acceso a pastos o zonas de ejercicio al aire libre en la medida en que las condiciones meteorológicas lo permitan, y dichos espacios deben ser, en principio, objeto de un adecuado programa de rotación.
Los alojamientos deben responder a las necesidades de los animales en materia de ventilación, temperatura, luz, espacio y comodidad. Éstos deben poder moverse libremente y desarrollar su comportamiento innato, garantizando un grado de bienestar fundamental en la prevención de patologías.
Los animales no podrán permanecer atados. Las superficies deben ser lisas, y firmes en al menos la mitad del suelo, y se dispondrá de zonas limpias y secas para dormir.
A fin de prevenir el desarrollo de organismos portadores de gérmenes, los alojamientos, recintos, equipo y utensilios deberán someterse a limpieza, desinfección y control de plagas, desinsectación y/o desratización cuando sea conveniente, utilizando los productos recogidos en el reglamento a tal efecto.
El atado o el aislamiento de animales estarán prohibidos salvo cuando se trate de un animal individual por un período limitado y esté justificado por razones de seguridad, bienestar o veterinarias. - Manejo de animales
Un manejo previo de los animales inadecuado repercute en el rendimiento de la producción ganadera, por lo que es importante prestar atención a factores como el número de animales de la explotación, la identificación de los animales, la inmovilización, etc.
El número de animales de la explotación y el tamaño del grupo debe tener en cuenta el dimensionado permitido en la legislación vigente.
La mutilación en los animales, como el corte de colas, el recorte de dientes o pico, el descuerne, etc., está prohibido. La autoridad o el organismo de control puede autorizar algunas de estas operaciones por razones de seguridad o cuando el objetivo sea mejorar la salud, el bienestar o la higiene de los animales. Estas operaciones deben de ser efectuadas por el personal cualificado, en animales de una edad adecuada y de tal forma que reduzca al mínimo el sufrimiento de los mismos. En cambio, sí se permite la castración con el objetivo de mantener la calidad de los productos y las prácticas tradicionales de producción.
Se prohíbe mantener los animales atados, y únicamente con la autorización de la autoridad o el organismo de control se podrán atar a los animales en caso de que sea necesario por casos de seguridad o bienestar y siempre que sea por períodos limitados, tengan acceso a pastos y puedan salir al menos dos veces por semana a espacios abiertos cuando el pastoreo no sea posible.
En la mayoría de las situaciones los animales deben tener acceso permanente a espacios al aire libre para pastar, en la medida en que las condiciones meteorológicas lo permitan, y dichos espacios deben ser, en principio, objeto de un adecuado programa de rotación.
Tanto en el exterior, como en el interior, los animales tienen que tener fácil acceso al agua y el alimento, evitando situaciones de competitividad.
El manejo, en general, debe otorgar a los animales condiciones de bienestar más allá de las exigidas en la normativa vigente.
Se ha visto que un manejo agresivo de los animales puede reducir de forma considerable la productividad y el bienestar de éstos. Los animales aprenden a tener miedo a las personas y a asociar el maltrato con las personas por lo que se muestran agresivos. De este modo, un buen manejo de los animales principalmente durante la edad temprana puede evitar que desarrollen miedo a las personas. - Transporte
El transporte animal es una actividad muy importante desde el punto de vista de la sanidad animal, por las implicaciones que tiene en la epidemiología de numerosas enfermedades animales, y desde el punto de vista del bienestar animal, al ser una actividad que puede producir situaciones estresantes y de sufrimiento para los animales, lo que conlleva un peor estado sanitario de los animales y la consecuente pérdida en la calidad de los productos que de ellos se obtienen.
Se podrán transportar todos los animales, con excepción de los que sufran lesiones, procesos patológicos, o que no se consideren aptos por alguna de las siguientes razones:
– Son incapaces de moverse solos, moverse sin dolor o desplazarse sin ayuda.
– Presentan una herida grave o prolapso.
– Son hembras preñadas que hayan superado el 90% de gestación o hayan parido la semana anterior.
– Son mamíferos recién nacidos con el ombligo sin cicatrizar
– Son lechones con menos de tres semanas, corderos de menos de una semana o terneros menores de diez días. Estos si podrán viajar si el trayecto es inferior a 100 kilómetros.
En caso de los animales que están enfermos o heridos, sólo podrán viajar cuando:
– Presenten lesiones o enfermedades leves y su transporte no dé lugar a sufrimientos adicionales. Para ello, se puede pedir asesoramiento veterinario.
– El transporte se realice como parte de un programa de investigación.
– Se transporten bajo supervisión veterinaria o tras un tratamiento o diagnóstico veterinario. Sin embargo, dicho transporte se autorizará únicamente si no causa sufrimiento innecesario al animal.
– Hayan sufrido intervenciones veterinarias de prácticas ganaderas, como la castración, siempre que las heridas estén bien cicatrizadas.
Si un animal se lesiona durante el transporte, deberá ser separado del resto de animales y recibirá primeros auxilios de emergencia, y recibirá asistencia veterinaria cuanto antes. Cuando el transporte no se realiza adecuadamente y los animales sufren estrés, se producen en su organismo alteraciones fisiológicas y psicológicas. Estas alteraciones se pueden medir o analizar, conociendo sus límites en condiciones normales.
Una valoración bastante aproximada del bienestar de los animales requiere la medida de los denominados indicadores de bienestar, que pueden ser de comportamiento, fisiológicos y de la calidad de la carne.
Los indicadores de comportamiento son los más sencillos de observar, ya que los animales modifican su comportamiento frente a estímulos negativos, como puede ser el transporte y las operaciones de carga y descarga. Los cambios de comportamiento se manifiestan con reacciones de orientación, sobresalto, defensa, huida o inmovilidad.
Los indicadores fisiológicos suelen ser fáciles de medir y requieren ser comparados con los valores basales de referencia. Se suele medir:
– Frecuencia cardíaca y respiratoria: que se incrementan ante situaciones durante el transporte como frenazos, cambios de velocidad, cambios de temperatura en el habitáculo, etc.
– Niveles de cortisol (en saliva o en sangre): aumentan en condiciones de estrés. Por ejemplo, los valores normales para un bovino oscilan entre 16 mg/ml tras un viaje corto en condiciones de tranquilidad y 35 ng/ml, tras un viaje largo en las mismas condiciones.
– Nivel de ácidos grasos en sangre: en caso de ayuno se movilizarán las reservas corporales de grasa incrementando la presencia de ácidos grasos libres y glicerol en sangre.
– Peso del hígado tras el sacrificio: si el animal ha sufrido ayuno se produce una pérdida de peso del hígado.
– Valor hematocrito o proporción entre glóbulos rojos y plasma sanguíneo: este valor se ve afectado por el tiempo de transporte, incrementándose en animales que se han sometido a viajes largos.
– Niveles de Proteína Creatina Kinasa (CK) y Lactato Deshidrogenasa (LDH): ambas relacionadas con daños musculares.
Por último, la calidad de la carne puede verse alterada si los animales han estado sometidos a situaciones de estrés antes de su sacrificio. Se observará la presencia de lesiones, magulladuras y hematomas en la canal, indicativos de peleas entre animales o malas prácticas en la conducción y en las operaciones de carga y descarga. También se utiliza como indicador de estrés la medida del pH muscular a las 24 horas del sacrificio.
- Presencia de enfermedades
La conducta social e individual de los animales puede facilitar que se produzcan algunas enfermedades. Por ejemplo, en un estudio realizado por Galindo y Broom, se vio que el rango social de las vacas tiene un gran efecto en el desarrollo de cojeras. Las vacas de menor rango permanecían más tiempo tumbadas y debido a ello se producían lesiones en el tejido blando y la consiguiente cojera. Además se observó que las vacas de mayor rango que sufrían cojera presentaban mayor índice de supervivencia que las vacas de menor rango y esto se debía, en gran parte, a que las vacas de mayor rango ocupaban los mejores lugares para descansar.
Además del comportamiento animal, hay que tener en cuenta otros factores que pueden favorecer la presencia de enfermedades en las explotaciones ganaderas. Las explotaciones ganaderas deben cumplir una serie de requisitos en materia de higiene y sanidad animal, que van a garantizar la seguridad en los lugares de trabajo y la calidad de los productos que sean obtenidos.
Los requisitos que se han de cumplir para garantizar la seguridad son los que se describen a continuación:
– Higiene de la explotación
Las instalaciones, los equipos de la explotación y los animales deben presentar un buen estado de limpieza.
Las labores de limpieza y desinfección se harán de forma adecuada y con la periodicidad necesaria, según un Plan de Limpieza y Desinfección elaborado para la propia explotación.
Los detergentes y desinfectantes utilizados para las labores de limpieza y desinfección deben estar autorizados y almacenados en un lugar adecuado, apartado de los alimentos.
– Calidad del agua
El agua que ingieran los animales debe ser potable o limpia. Aunque el concepto de agua limpia en ganadería no está totalmente claro, se considera que debe estar dentro de unos parámetros bacteriológicos aceptables.
El agua con el que se limpian las superficies que entran en contacto con los alimentos deberá ser potable.
– Control de las plagas
Para evitar la entrada de posibles plagas, se deben contemplar las acciones previstas en un Plan de Desinsectación y Desratización elaborado para la propia explotación y se deben registrar las acciones realizadas.
Aquí son importantes las medidas de bioseguridad y el estado adecuado de los edificios e instalaciones.
Como en el caso de detergentes y desinfectantes, los productos biocidas utilizados deben estar autorizados y también deben almacenarse en un lugar adecuado, apartado de los alimentos.
Las acciones llevadas a cabo para la desinsectación y desratización, pueden ser realizadas tanto por una empresa externa como por el propio ganadero, en cuyo caso deberá tener la formación pertinente que le autorice para ello.
– Control de residuos
Se debe tener un Plan de Gestión de Residuos que contemple cómo se realiza la gestión de los restos de medicamentos, los plásticos, envases de desinfectantes… en la explotación.
– Enfermedades animales
En la explotación se deben mantener los registros de la Calificación Sanitaria.
Se debe tener un Programa Sanitario donde se contemplen las acciones previstas en materia de sanidad animal (vacunaciones, analíticas, tratamientos…).
Se deben tener conocimientos de cuáles son las Enfermedades de Declaración Obligatoria y de cómo actuar en caso de que se tenga sospecha o de que se diagnostique alguna de ellas.
Tener el Libro de explotación con el censo y las entradas y salidas de los animales.
El ganadero debe controlar la documentación de los animales que entran y salen de la explotación, así como realizar las notificaciones oportunas a las autoridades competentes (nacimientos, bajas,…).
– Formación personal
El personal responsable del manejo de los animales debe tener unos conocimientos básicos en la materia.
Tiene una importancia específica el conocimiento de las pautas correctas de higiene en la explotación (sobre todo en labores como el ordeño), de los requisitos de manejo adecuados para garantizar el bienestar de los animales, de las Enfermedades de Declaración Obligatoria y de la administración de medicamentos.
En el caso del porcino y la avicultura de carne, es obligatoria una formación oficial mínima del personal.
En definitiva, se puede concluir diciendo que llevar a cabo una serie de medidas higiénico–sanitarias se va a traducir en una mayor garantía de la seguridad de los alimentos en las fases posteriores, siendo el principal responsable de llevarlas a cabo de la manera adecuada el ganadero de la explotación.
Etología aplicada a la fauna salvaje
La Etología se puede aplicar a la conservación de animales salvajes. Este aspecto es importante ya que se ha visto que factores tales como la construcción de infraestructuras, las actividades agrícolas, las actividades ganaderas, la contaminación ambiental, etc., pueden afectar negativamente sobre la fauna salvaje.
Las actividades humanas han favorecido a una gran pérdida de biodiversidad y además la fauna salvaje se ha visto perjudicada a través de la alteración de su comportamiento.
En las últimas décadas se ha mostrado un gran interés por la conservación de la fauna salvaje, debido en gran parte a esta pérdida de biodiversidad.
La conservación que más se ha realizado es la conservación ex-situ, mediante los criaderos y los zoológicos. Pero presenta dos grandes inconvenientes:
- Los animales poden presentar estrés crónico debido al cautiverio.
- Tiene poco valor adaptativo.
Los principales problemas relacionados con la conservación de la fauna salvaje en zoológicos, acuarios, centros de recuperación, etc., son los siguientes:
- En la mayoría de los casos, las instalaciones son inadecuadas. Presentan un tamaño inadecuado para que el animal no sufra estrés, no presentan la complejidad del hábitat natural, etc.
- Surgen problemas de comportamiento: presencia de estereotipias, apatía, algunas pautas de comportamiento naturales desaparecen cuando el animal está en cautiverio, etc.
La etología puede aportar algunas soluciones a estos problemas:
- Contribuye a un profundo conocimiento de la biología y del comportamiento de la especie y basándose en esto se diseñan instalaciones adecuadas.
- Realización de programas de Enriquecimiento ambiental y entrenamiento animal.
Programas de enriquecimiento ambiental
Dentro de los antecedentes a los programas de Enriquecimiento ambiental se encuentran dos personajes importantes: Robert Yerkes y Hal Markowitz. A Robert Yerkes se le atribuye, en el año 1925, la invención e instalación de aparatos, en los nuevos lugares donde van a vivir los animales salvajes fuera de su hábitat, que puedan usar para jugar o trabajar.
Markowitz, por su parte, en el año 1974 adopta una serie de prácticas de manejo para que los animales se mantengan activos.
Chamove, en el año 1989 define al enriquecimiento ambiental como la forma de incrementar el espacio psicológico de los animales en cautiverio.
Bayne, por su parte, en el año 1992, lo define como el hecho de proveer a un animal de estímulos complejos que eviten comportamientos animales cuando el animal se encuentre en cautiverio.
Newberry (1995) define el enriquecimiento ambiental como: “modificar el ambiente para mejorar el funcionamiento biológico de los animales en cautividad”.
El enriquecimiento ambiental se puede definir por tanto como el proceso mediante el cual se aumenta la complejidad de un determinado ambiente donde vive el animal para estimular el desarrollo de las conductas propias de la especie, aun estando el animal en cautividad.
Los objetivos del enriquecimiento ambiental son:
Mantener o mejorar la actividad física del animal cuando se encuentra en cautiverio.
- Aumentar las diversas conductas del animal en cautiverio.
- Prevenir o reducir la aparición de comportamientos anormales.
- Estimular los comportamientos típicos de la especie.
- Reducir los niveles de estrés crónico que se producen en el animal debido al cautiverio.
- Etc.
El enriquecimiento ambiental no sólo está enfocado a los zoológicos, sino que se puede proporcionar a cualquier animal que se encuentre en cautividad, tales como animales de refugios y granjas, animales de compañía, animales utilizados para investigación, etc.
Existen diferentes tipos de enriquecimiento ambiental y se pueden incluir diferentes objetos naturales o artificiales, aromas, alimentos, etc. En función de los estímulos de enriquecimiento que se empleen, los tipos de enriquecimiento se pueden clasificar en:
- Enriquecimiento de la alimentación: los alimentos se ponen de tal manera que suponga un reto para el animal. Así los animales deben desarrollar conductas para poder resolver los problemas que le suponga adquirir dicho alimento. Un ejemplo típico de esto es el uso de mecanismos móviles que simulen a las presas.
- Enriquecimiento de manipulación: objetos que el animal pueda manipular. Se favorece el comportamiento exploratorio.
- Enriquecimiento medioambiental: consiste en mejorar el hábitat, añadiendo cambios o aumentando la complejidad de modo que se parezca lo máximo posible a su hábitat natural o que estimule la actividad del animal.
- Enriquecimiento sensorial: consiste en la proporción de estímulos visuales, olfativos, auditivos, táctiles o gustativos.
- Enriquecimiento social: consiste en proporcionar al animal la posibilidad de interactuar con otros animales.
- Enriquecimiento de entrenamiento: consiste en entrenar al animal para que éste se mantenga activo y lleve a cabo comportamientos naturales.
A la hora de realizar el enriquecimiento ambiental se deben tener en cuenta varios aspectos. Por ejemplo a la hora de manipular el ambiente físico, es necesario considerar el tamaño y el diseño del recinto donde el animal va a estar, para lo que hay que prestar especial atención al rango geográfico de la especie y a su hábitat.
El enriquecimiento ambiental también presenta factores de riesgo, entre los que destacan:
- Debido al enriquecimiento social se puede favorecer la transmisión de enfermedades.
- Los animales pueden ingerir cuerpos extraños, que han sido utilizados para el enriquecimiento ambiental.
- Debido al enriquecimiento alimentario, los animales pueden tener problemas para alcanzar los alimentos y se pueden producir deficiencias nutricionales.
- Los animales pueden sufrir estrés agudo intenso.
- También pueden sufrir agresión por parte de otros animales
Entrenamiento animal
Otra de las formas de promover el bienestar animal es mediante el entrenamiento animal. El entrenamiento animal se puede definir como un tipo de aprendizaje, entendiendo por aprendizaje como un cambio en el comportamiento provocado por la práctica o la experiencia. Si la práctica está dirigida por un humano se le denomina entrenamiento.
El entrenamiento animal tiene gran importancia en los zoológicos, donde es necesario realizar algún tipo de procedimiento que garantice el estado de salud óptimo dentro del lugar de cautiverio. En los zoológicos se llevan a cabo revisiones médicas que deben realizarse de la forma más segura posible tanto para el animal como para la persona que las está llevando a cabo. A menudo es necesario utilizar estructuras para la contención física o la administración de sedantes para poder realizar tales prácticas pero debido a que los animales no están familiarizados con estos métodos, en ocasiones es casi imposible que se puedan tratar o medicar.
El entrenamiento animal basado en el condicionamiento operante ha facilitado muchas intervenciones médicas con especies que se encuentran en cautiverio. El condicionamiento operante es una forma de aprendizaje a través de la cual el individuo tiene más posibilidades de repetir las formas de conducta que conllevan consecuencias positivas y las posibilidades de repetir conductas con consecuencias negativas disminuyen. Es un tipo de aprendizaje asociativo: los animales desarrollan nuevas conductas en función de las consecuencias.
El entrenamiento animal principalmente se basa en la aplicación de reforzadores que aumenten las posibilidades de que el comportamiento reforzado se vuelva a producir en un futuro.
Los reforzadores pueden ser positivos o negativos. Los reforzadores positivos pueden ser: cosas que el animal quiera, comida, premios, etc. Los reforzadores negativos son estímulos que se le quitan al animal cuando se quiere que éste deje de realizar un determinado comportamiento. Normalmente los reforzadores negativos no influyen sobre el comportamiento futuro.
Conservación de hábitats
Uno de los principales problemas que se encuentran a la hora de conservar los hábitats es el gran impacto que tienen sobre ellos las actividades humanas, tales como la construcción de carreteras, las actividades industriales, los postes de teléfono, actividades recreativas, etc.
La Etología puede colaborar en la conservación de los hábitats ayudando a conocer el grado de perturbación que pueden producir estos tipos de actividades humanas en el comportamiento de los animales.
Para conservar los hábitats es necesario conocer la fuente de impacto y sus consecuencias sobre las poblaciones animales, ya sean a corto o largo plazo. Se deben aplicar técnicas que reduzcan o eliminen el impacto producido por las actividades humanas., por ejemplo utilizar senderos para reducir el impacto sobre el hábitat.
Etología aplicada a control de plagas
Los animales a veces suponen graves inconvenientes para la agricultura y la ganadería, produciendo grandes pérdidas económicas y problemas sanitarios. Debido al creciente interés por la conservación del medio ambiente, las técnicas actuales para el control de plagas se están centrando en controlar las plagas en lugar de erradicarlas.
La Etología ayuda a la búsqueda de soluciones para este problema. Las posibles soluciones a los problemas producidos por las plagas son las siguientes:
- Empleo de sistemas de exclusión para evitar que el animal llegue un lugar determinado donde va a producir el daño.
- Uso de repelentes que alejen o expulsen al animal.
- Uso de atrayentes, es decir, uso de trampas que atraigan al animal para esterilizarlo o trasladarlo a otro lugar.
Etología aplicada a control de plagas
El uso de animales para investigación presenta multitud de inconvenientes, que pueden ser económicos, éticos y/o prácticos. En la mayoría de los casos, las condiciones en el laboratorio no son adecuadas y producen el aumento de los niveles de estrés en los animales.
El uso de animales en investigación disminuye el bienestar animal. El bienestar del animal se ve afectado en los laboratorios por la presencia del investigador, los métodos de captura, las técnicas de manipulación, las técnicas invasivas, etc.
Por lo tanto es imprescindible buscar soluciones a todos los problemas que se producen durante la investigación. La etología constituye una parte primordial en la búsqueda de estas soluciones.
Siempre hay que tener en cuenta el bienestar animal cuando se diseñan los laboratorios. Una posible solución sería el entrenamiento animal, para que el individuo que se quiere investigar colabore con el investigador. También es importante el uso de protocolos de investigación adecuados.
Etología en el campo de la veterinaria
Se utiliza para:
-Incrementar la productividad ganadera
-Mejorar la calidad de vida de las mascotas y sus propietarios
-Adiestrar animales para usos y servicios de ayuda y asistencia
-Exhibiciones y zoológicos-acuarios
-Utilización de animales en investigación
De este modo podemos encontrar dos ramas:
- Bienestar animal. – Es el estado de salud física y mental en el cual estás en armonía con su medio. Los indicadores del bienestar son las 5 libertades del bienestar animal:
– Ausencia de hambre y sed
– Ausencia de enfermedad
– Ausencia de dolor
– Ausencia de estrés
– Ausencia de comportamientos anómalos
Cuando el ambiente está empobrecido(cautividad), es decir, que el ambiento no es muy complejo, los animales pueden mostrar signos de aburrimiento, estrés y frustración que le llevan a realizar comportamientos extraños. Para evitarlo se introducen una serie de estímulos y excitadores. - Etología clínica. – Su objetivo principal es el diagnóstico, tratamiento y prevención de los problemas de comportamiento en animales domésticos (Problema de comportamiento—> cualquier pauta de conducta que pueda causar lesión o enfermedad así mismo o a otros, o que resulte peligrosa o molesta para el propietario. Ej. agresividad en perros).
-Tratamientos—> quirúrgico, farmacologico y comportamental (para el farmacológico es necesario el comportamental.

