Mecanismos Copy

Los mecanismos reproductivos que utilizan los seres vivos para dejar descendientes son muy numerosos, y según el mecanismo que utilicen, las diferencias genéticas entre los progenitores y los descendientes podrán ser más o menos considerables.

Antes de hablar de los mecanismos reproductivos más comunes hay que tener claros algunos conceptos relacionados con la reproducción:

  • Haploides: células que contienen la mitad de la dotación genética propia de una especie.
  • Diploides: células que contienen la dotación genética completa.
  • Mitosis: proceso de replicación celular asexual.
  • Meiosis: tipo de división celular propio de organismos que producen gametos haploides.

Algunos de los mecanismos más comunes son los que se encuentran en la siguiente tabla:

Mecanismo reproductivoConsecuencias genéticas
Partenogénesis mitóticaMediante este mecanismo, las hembras producen huevos diploides por mitosis. Los descendientes son idénticos genéticamente a los padres.
Partenogénesis meióticaLas hembras producen huevos haploides por meiosis que se pueden desarrollar directamente sin necesidad de unirse a un gameto masculino.
Los descendientes son casi idénticos a los padres genéticamente.
HermafroditismoLos individuos reproductores producen gametos masculinos con los que van a fecundar a sus propios gametos femeninos.
Los descendientes son casi idénticos a sus progenitores.
Sexual hermafroditaCada individuo reproductor produce ambos gametos pero no se autofecunda. Los gametos masculinos fecundan óvulos de otro individuo distinto.
Los descendientes son diferentes genéticamente a los progenitores.
Sexual isogaméticaLos machos y las hembras producen gametos del mismo tamaño que al unirse dan lugar a huevos fertilizados en los que ambos progenitores han invertido lo mismo.
Los descendientes son genéticamente bastante diferentes a sus progenitores.
Sexual anisogamética consanguíneaMachos y hembras emparentados que producen gametos de diferente tamaño. Las hembras invierten más que los machos ya que los óvulos son de mayor tamaño que los espermatozoides.
Los descendientes son distintos genéticamente a los padres pero en menor medida que en la reproducción sexual anisogamética no consanguínea.
Sexual anisogamética no consanguíneaLos machos y las hembras no están emparentados y producen gametos de diferente tamaño. Los descendientes son genéticamente muy distintos a los padres.

Hay que tener en cuenta que una especie puede llevar a cabo más de un mecanismo. Por ejemplo, hay especies de plantas y animales capaces de reproducirse sexual o asexualmente.

Los diferentes tipos de reproducción han ido evolucionando en distintas especies dependiendo de su hábitat y su modo de vida. Por lo que se consideran adaptaciones que favorecieron una eficaz reproducción en unas determinadas condiciones. De ahí que existan mecanismos de reproducción tan variados.

De forma general, la reproducción se puede clasificar en dos grandes grupos: reproducción sexual y reproducción asexual. La principal diferencia que existe entre estos dos tipos es que en la reproducción asexual no existe intercambio genético a la hora de producir descendientes mientras que en la reproducción sexual sí.

Los descendientes de individuos que llevan a cabo la reproducción asexual serán genéticamente idénticos a sus progenitores mientras que los producidos mediante reproducción sexual son portadores de genotipos nuevos y únicos, por lo que varían genéticamente de sus progenitores.

Se pueden encontrar especies que alternan ambos tipos de reproducción. Hay especies de insectos que durante una época del año llevan a cabo la reproducción asexual y en otra época se reproducen sexualmente, como es el caso de los pulgones (Soler, 2009).

El mecanismo de reproducción asexual supone una mayor eficacia en la producción de descendientes y en la transmisión de sus genes a la siguiente generación, ya que los descendientes producidos mediante este tipo de reproducción comparten el 100% de los genes con la madre.

La reproducción produce desgaste en los seres vivos pero la selección natural favorecerá el desgaste cuando debido a este aumenta el éxito reproductivo de los organismos.

En función del tiempo que se dedique a la reproducción, los animales se pueden clasificar en semélparos, cuando emplean el esfuerzo de una vez en un único intento de reproducción, o en animales iteróparos cuando reparten este esfuerzo en muchos intentos a lo largo de la vida (Carranza, 1994).

La reproducción se mide en el éxito reproductivo y con ella se obtiene una aproximación a la eficacia biológica. Se entiende por eficacia biológica la capacidad que tiene un organismo para producir copias directas de los propios genes. Otro concepto es el de eficacia biológica inclusiva, que se basa en la supervivencia de los genes a lo largo de las generaciones.

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