El vínculo con el propietario Copy

Se define vínculo como “una unión o atadura de una persona o cosa a otra”, mientras que vincular es “someter la suerte o el comportamiento de alguien o de algo a los de otra persona o cosa”.

Para el perro, el vínculo o la relación con su dueño es una de las cosas de mayor importancia en su vida. Por lo tanto, son importantes los primeros días y semanas del cachorro junto a su dueño, pero hay que tener en cuenta que en esos primeros días está descubriendo su nuevo hogar y experimentando sensaciones nuevas para el.

Para que un dueño pueda tener buena relación con su perro, es imprescindible que se cree un vínculo entre ambos. Este vínculo se desarrolla día a día y consiste en la creación de una relación de confianza y respeto mutuo.

Una parte muy importante del proceso del establecimiento del vínculo entre el dueño y el perro es el juego, ya que aquí se establecen las primeras señales de comunicación entre ambos.

Para la creación de una buena relación entre el perro y el dueño es importante la creación y el mantenimiento de una serie de rutinas. El hecho de trabajar con el perro, que aprenda las órdenes básicas de obediencia (siempre usando refuerzos positivos), enseñarle habilidades, jugar con él de manera adecuada y jovial, cepillarle el pelo, etc., ayudan a estrechar el vínculo emocional.

La obediencia del perro hacia el dueño está muy influenciada por el vínculo desarrollado entre ambos, ya que facilitan la comunicación y la relación entre ellos.

El vínculo se refuerza mucho con los paseos, ya que al ser una forma de pasar tiempo juntos, fortalece la relación entre ambos.

La edad más apropiada para crear el vínculo entre el perro y el dueño está entre los dos meses y medio y los cuatro meses de edad, ya que se trata del momento donde hay una máxima receptividad por parte del perro.

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